¿Cómo vivir esta Navidad tan particular?

Este año ha sido todo un reto y ya entramos en la Navidad, una época especial. Este 2020 ha sido lleno de incertidumbre y no luce que estas fiestas sean diferentes. Ante esto, ¿qué podemos hacer para disfrutar de estas navidades tanto como sea posible?

Un año inolvidable.

navidad 2020

Tal vez a nivel mundial este ha sido uno de los períodos con más desafíos que hayamos vivido. Nuestra cotidianidad se ha transformado y mucho de lo que conocíamos como normal ya no lo es.

Incluso ahora, si bien los países piensan ser más flexibles para reactivar la economía y los viajes, no hay claridad sobre quién podrá viajar y cómo podrán ser las reuniones familiares.

Además, han habido familias enfrentándose a pérdidas tanto físicas, como económicas y esto genera un entorno de duelo que puede influir sobre cómo nos sentimos.

Mi deseo no es que te sientas deprimido o triste ante estas fechas y las circunstancias; por el contrario, estoy haciendo un reconocimiento a la situación actual porque sé que a partir de allí es que se puede vivir mejor.

La aceptación es la clave.

En todos mis años de estudios sobre la conducta humana, sé que pelearte con lo que es, sólo produce un desgaste de energía y mayor frustración. Esto ocurre cuando nos molestamos y nos resistimos a lo que está sucediendo pues eso a los que nos resistimos simple y sencillamente ya esta pasando.

Entonces en este caso, lo más sabio es aceptar lo que es, reconocer la condición actual y a partir de esa actitud ver lo que se puede hacer.

Recientemente hablaba con un amigo que me recordaba esta frase que dice: hay cosas mías, cosas tuyas y cosas de Dios. El entorno que no manejamos, sencillamente son las cosas de Dios, las cuales muchas veces lo logramos entender, pero que definitivamente es preciso aceptar.

Así que por favor, reconoce lo complejo de este año, acepta los desafíos que ha traído y tal vez lo distinto que es con respecto al pasado. Por cierto, aceptar una situación no significa que te resignes a ella, pues en ese momento estarías perdiendo el poder personal que tienes para transformar tu mundo. Cuando te resignas, sientes que eres una víctima de los sucesos y no tienes nada que hacer. Eso no es así, siempre podemos hacer algo para mejorar esas circunstancias que nos tocan atravesar, como esta Navidad tan particular.

Ser creativo en Navidad.

Si hay algo que creo hemos aprendido en este año es a valorar las cosas esenciales. Eso significa por ejemplo sentir mucha gratitud por nuestros seres queridos y que estén bien, incluso si no los hemos podido ver por un buen rato.

Entonces si es lo que te toca, que tu compartir de Navidad sea virtual. Pero hazlo con todo amor, con todo detalle. Tal vez unos en un país o una ciudad distinta, pero con alegría, con una comida o una bebida que les permita brindar. Incluso usar palabras jocosas o de reconocimiento porque haber superado este 2020 no es cualquier cosa.

Los regalos pueden ser muy variados. Desde buscar canciones que evoquen momentos de felicidad, hasta colecciones de fotos o videos con recuerdos inolvidables.

Una Navidad de introspección.

En mi caso estas fechas son si de celebración y de compartir en familia, pero también siempre dedico buen tiempo para revisarme. ¿Cuáles fueron mis planes y qué cumplí? ¿En quién me he convertido y si me siento orgullosa de ello? ¿Cuáles fueron mis aprendizajes? Y como Jesús es mi gran maestro, reviso si mis actuaciones han estado a la altura de lo que creo. ¿He sido lo suficientemente compasiva, gentil, generosa conmigo y con mis hermanos?

Tal vez si esta no ha sido una práctica tuya, puedas dedicar un tiempo a esto. Ojalá, más que salir corriendo a la calle o estar un buen rato en las tiendas virtuales, tus regalos tanto para ti, como para los tuyos sean de amor, solidaridad y comprensión.

El amor no es sólo para nuestros familiares y amigos.

Vivo en Venezuela, donde tenemos varios años con una severa crisis y muchos jóvenes han emigrado, dejando solos a sus padres o abuelos. He visto hermosas historias donde los vecinos de un edificio se ponen de acuerdo para preparar una cena navideña entre todos. Ante la ausencia de su familia de sangre, se unen a otras personas, se apoyan entre vecinos. Esta me parece una excelente idea.

Si por alguna razón esta Navidad estás solo(a), no te quedes lamentándote. Únete a alguna organización, a tus vecinos o amigos para hacer alguna reunión o prestar algún servicio. Servir en mi criterio es profundamente sanador y vigorizante. Sentirnos conectados a otros nos hace bien, además que sentir que tu acción hace feliz a alguien, también te hace feliz a ti. Además, tu corazón se siente agradecido al mirar tus fortunas, que muchas veces pasan desapercibidas.

Para mí la Navidad es la fiesta de amor y mientras este sentimiento esté presente, entonces será una buena experiencia. Entonces te invito a que busques personas que te inspiren ese sentimiento, por una parte y actividades que te lleven a sentir ese amor. Un año tan particular, tal vez trae consigo una Navidad distinta. Ábrete a vivirla con lo mejor que tienes, lo que está dentro de ti.

Para cerrar, te dejo esta propaganda que vi luego de escribir este artículo y está muy en sintonía. Disfrútala!

https://youtu.be/LEck21IFodA

Mira todos nuestros artículos en: www.amaneceragradecido.net

Nota: Para artículos sobre este y otros temas de la misma autora, también puedes visitar https://carlaacebeydesanchez.com

 

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